LUCES Y SOMBRAS
El alcalde de Collado Villalba critica en un artículo lo contrario de lo que él hace
Las elecciones primarias convocadas por el PSM, en las que Trinidad Jiménez y Tomás Gómez pujan por convertirse en candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid en las próximas elecciones autonómicas, se han convertido en una lucha a deguello que puede terminar como la historia del Rey Pyrros, que ganaba las batallas siempre a costa de perder tantos o más soldados que sus adversarios, lo que finalmente provocó que perdiera la guerra contra los romanos. Moraleja: el PSOE madrileño, caso de que la ‘lucha’ entre los dos candidatos continúe por los mismos derroteros, puede terminar dividiendo aún más a sus militantes, beneficiando con ello a Esperanza Aguirre
|
EL MIRADOR
Modesto Gómez
Tras un año de preparativos llega el gran día. Es el gran encuentro; el partido del siglo. Si lo narráramos como un evento deportivo, podría sonar algo así... “Buenos días, señoras y señores. Nos encontramos en la iglesia de Santa María, que presenta un lleno absoluto. En el exterior brilla un sol de justicia. A la derecha, encabezada por las damas de honor, que visten de ocre, la familia de la novia. A la izquierda, testigos al frente, la familia del novio. En el fondo sur, la peña Los Amigos.
PUNTO DE VISTA
Alfredo Conde Premio Nadal y Nacional de Literatura
Escribí, hace poco, acerca de la ilusión primera de los políticos de la transición, de la honradez de los más de ellos, no de la de los que se ufanaban de los famosos cien años de honradez, no de Felipe González, no de los socialistas del PSOE. Hablé de los políticos en general, pues la tuvieron y estuvo repartida, quiero creer que por igual, entre todas las fuerzas políticas. Desde la UCD de Íñigo Cavero y otros, por ejemplo, hasta el PP de Romay Beccaría o del propio Rajoy, pasando por el Partido Comunista de Anguita y de tantos y tantos otros políticos, también del Partido Socialista, claro, que no se enriquecieron ni montaron un GAL mediático sobre el que auparse al poder, como algún día se sabrá y sucedió algo más tarde, cuando el GAL salpicó a unos y a otros, de distinta manera, pero salpicó, sí, o qué pensaban.
EL KIOSCO
E. Cantos
La ministra Aído nos tiene acostumbrados a oírle decir auténticas sandeces, para justificar estar al frente de un ministerio que sirve para muy poco. Y de lo poco que sirve, ella es incapaz de sacarle partido porque es una negada para la política. Parece mentira que no se le caiga la cara de vergüenza a las feministas, de ver cómo son vejadas, humilladas, amenazadas e incluso agredidas, mujeres que cumplen una misión de paz y orden en la frontera de Melilla, mientras ellas tienen la boca cerrada y permanecen indiferentes ante esta ignominiosa violencia de género. Luego, si en la televisión sale un anuncio en donde una mujer enseña un tobillo, arman la escandalera.
|