Diario digital de la Sierra Noroeste de Madrid
11 de agosto de 2022, 1:03:38
Opinión


En defensa de Occidente (XVI)

Por Carlos González

Ahora hemos de analizar los Pros y Contras de la Cultura China para poder ejercer un Liderazgo Civilizatorio en el planeta Tierra.


Son muchos los Pros.- El primero y más importante es su laboriosidad, su tecnicismo. Capaces de elaborar -los primeros en la historia-, bien en empresas públicas o propiedad del emperador, después por comerciantes privados, las más finísimas sedas o exquisitas porcelanas. Esta actitud y capacidad se ha trasladado en pocos años a la tecnología moderna. Totalmente dependientes hace 50 años de la ciencia Occidental, hoy pueden superarnos en tecnologías como la 5G, y por ello pueden acceder y competir en los mercados, no solo por precio, sino por calidad, frente a las empresas occidentales.

Es de destacar, al contrario que en el caso de Rusia, que no han sido militaristas, porque distintas fuerzas exteriores les han derrotado con las armas, y aparentemente les han dominado, pero siempre salió triunfante la Cultura, la Técnica y la organización social China. Ellos no pretendieron nunca dominar con sus armas -lo que les hace más poderosos y por ello, temibles- sino con sus productos de mercado.

Otro gran Pro es su disciplina, su obediencia al liderazgo, su civilidad y su educación ciudadana. Al ver que son una raza uniforme y diferente frente a los blancos occidentales, les obligará a ser disciplinados y unidos frente al exterior, y creará en ellos una sensación de equipo unido y organizado, fácilmente identificado frente a los “Extranjeros Bárbaros”, lo que hará que no sea fácil batirlos y ganarles la partida.

Las Contras.- No muchas, pero un enorme problema a superar. Ya ha quedado claro que lo “bueno” y lo “malo” es lo mismo, solo que depende de la cantidad. En el fondo lo malo siempre es o lo corto, o el exceso, lo bueno siempre es el resultado del equilibrio. Lo peor de la actual Cultura china para poder alcanzar el Liderazgo Cultural Mundial, es su exceso de autoridad. Si lo que quiere es ganar a los demás por sus productos y servicios, por su técnica, esta no puede dictarla el “Emperador” -Secretario general- es decir, el Partido Comunista-. Todo el problema de la ancestral Cultura China es que no ha sabido -ni sabe- resolver el problema político de superar la dictadura de un grupo egoísta y caprichoso -ahora el autoritario Partido Comunista-. Han de aprender que no pueden, a la vez, disponer de un poder político fuerte y dominante, y crear riqueza en las empresas manufactureras. Porque estas necesitan libertad para actuar, innovar y crear. No se puede tener fuerza militar, y comerciar al mismo tiempo, ellos lo han demostrado a lo largo de TRES MIL AÑOS DE HISTORIA. Y frente a los estados exteriores, han de optar claramente, o les venden buena seda y porcelana, por su calidad y precio, o los dominan por su poder político y militar, pero eso les llevará a crear mercados cautivos y sometidos a monopolio.

Lo mismo les sucede con la ancestral disciplina: O las empresas Chinas son libres y crean y comercian, y dominan mercados por su calidad y precio, o se someten al poder del partido. Ambas cosas, a la vez, es imposible.

O los chinos del futuro son creativos, cultos y civilizados, o solo piensan lo que el partido diga. De esa forma serán unas bestias fanatizadas. Para que la gran y ancestral rica Cultura China, de la técnica y la fabricación triunfe, que triunfaría fácilmente, ha de desaparecer el partido comunista chino y su dictadura Ideológica-Política, y su posible fuerza militar. Y si eso sucediese, las decenas de “Chinas” distintas -ya sucedió en toda su historia, llegó a haber diez reinos- aparecerían de nuevo y cualquier poder centralizado que coordinase una sola cultura y civilización ya no sería posible.

¿Qué sería alcanzar el éxito?.- Tal como hoy parece que lo plantean, para ellos tener éxito frente a Occidente consistiría en triunfar y dominar, sino sobre nosotros, sí más que nosotros. Y, al mismo tiempo, que triunfase la “Cultura China” frente a la Occidental. Por ello el nuevo “Liderazgo cultural mundial” lo ejercería China. Tener éxito consistiría en que, de nuevo, el poder político ejercido desde Pekín, en nombre de la rica y ancestral civilización China, volviese a ser el centro del mundo y que sus “Sedas” y sus “Porcelanas” -hoy Chips, maquinaria autónoma o aparatos de inteligencia artificial- triunfasen en todo el planeta. Pero surge de nuevo el dilema, ¿Qué cultura China sería esa? ¿La del poder militar y político, o la del poder de la técnica y la creación manufacturera?

¿Puede triunfar la “cultura China” sobre Occidente?- Depende. Tal como hoy plantean las cosas, imposible. ¿Por qué la rotundidad de esta respuesta? Porque si lo que hacen las élites Chinas -que hoy parece que no es así- es defender la ancestral y “Verdadera” Cultura China, que es la del trabajo, la técnica, la ciencia -¡que bien que han aprendido la ciencia Occidental!- la laboriosidad, educación, disciplina y amabilidad China, pueden triunfar sin problema alguno y serán, por lo menos en dos o tres siglos, imparables. Basta ver sus empresas y sus nuevos productos técnicos. Puede llegar a fabricar y vender sin problema alguno en todo el globo. Más aún, las reglas Occidentales -que ellos parece que quieren combatir y eliminar- les han favorecido mucho su labor, porque se les han dejado entrar en el mercado sin problema alguno. Y ya dominan una parte muy importante del mismo.

Pero si lo que pretenden -tal como queda claro que ese es su camino con los Uigures, con el Tíbet, con Hong Kong, y queriendo invadir y someter a Taiwán por las armas- es imponerse, y que el poder político del “Partido Comunista Chino” dicte las leyes internacionales de mercado, entonces su labor está condenada al más absoluto desastre.

Con ese planteamiento China no puede triunfar nunca.

Si el conflicto que plantea China es la verdadera Globalización -que esto es muy complicado para ellos porque tendría que renunciar a sus dos culturas, con las que quieren jugar ambiguamente, la ancestral Budista y Confuciana, y la moderna, Marxista, leninista y Maoista- entonces deberá integrarse en el mercado mundial, con las reglas del mercado, y competir en igualdad de condiciones. Para ello es imprescindible, repito, imprescindible, unas reglas libres de mercado, un sistema democrático, porque en una dictadura lo primero que es cautivo es el mercado, porque este pasa a estar regido por el monopolio de los poderosos, es decir, es un mercado “Corrupto”.

Si lo que plantean es que el Partido Comunista Chino domine el mundo… Entonces les combatiremos hasta la muerte. Y, de momento, somos muchos más, y mucho más poderosos, los no Chinos… que los Chinos.

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