El Hospital Universitario de La Princesa en Madrid ha recibido la acreditación oficial de la Sociedad Española de Nefrología y la Sociedad Española de Cardiología para su Unidad Cardiorrenal. Esta certificación avala el cumplimiento de altos estándares en calidad asistencial, coordinación y seguridad del paciente. La unidad, creada en 2023, se centra en el tratamiento integral de patologías cardiorrenales, donde los problemas del corazón y los riñones interactúan. Desde su inicio, ha atendido a más de 60 pacientes, destacándose por su enfoque humano y profesional, así como por su actividad investigadora y protocolos conjuntos entre Nefrología y Cardiología.
El Hospital Universitario de La Princesa, un destacado centro de salud público en la Comunidad de Madrid, ha recibido la acreditación oficial de su Unidad Cardiorrenal (UCR) por parte de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) y la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Este reconocimiento certifica que la unidad cumple con los más altos estándares de calidad asistencial, así como en coordinación, seguridad del paciente, docencia e investigación.
Las enfermedades cardiorrenales se caracterizan por afectar simultáneamente al corazón y a los riñones, donde el deterioro de uno influye negativamente en el otro. Por esta razón, es crucial que los pacientes con estas condiciones reciban un enfoque clínico integral que involucre tanto a Nefrología como a Cardiología para mejorar su pronóstico y calidad de vida. Entre las patologías cardiorrenales más comunes se encuentran la insuficiencia cardiaca con afectación renal y la insuficiencia renal crónica.
Las causas subyacentes de estas afecciones incluyen factores como la hipertensión arterial no controlada, la diabetes y desequilibrios hormonales. En este contexto, la acreditación otorgada al Hospital Universitario de La Princesa resalta el funcionamiento eficiente de sus circuitos asistenciales integrados, que optimizan la atención al paciente.
La UCR también se distingue por sus protocolos conjuntos entre los Servicios de Nefrología y Cardiología, adaptados a las complejidades específicas de las patologías cardiorrenales. Se ha implementado un seguimiento estructurado mediante indicadores que buscan mejorar la estabilidad clínica y reducir las hospitalizaciones. Además, se valora altamente la participación activa del personal de enfermería en educación y continuidad asistencial.
Aparte de cumplir con criterios técnicos rigurosos, esta unidad ha creado un ambiente donde los pacientes se sienten escuchados y acompañados. El modelo de atención coordinada combina profesionalismo con un trato humano cercano.
La Unidad Cardiorrenal fue establecida en 2023 gracias a la colaboración entre los Servicios de Nefrología y Cardiología del hospital, bajo el liderazgo de la doctora María Auxiliadora Bajo Rubio y el doctor Fernando Alfonso Manterola. Los especialistas Laura Salanova, Jorge Vázquez y Jorge Salamanca han sido fundamentales en el desarrollo del proyecto, promoviendo un modelo asistencial centrado en las personas.
Desde su inauguración, esta unidad ha atendido a más de 60 pacientes, consolidándose como un referente en el ámbito asistencial al ofrecer una valoración conjunta rápida y adaptada a las necesidades complejas asociadas a las enfermedades cardiorrenales.
La Unidad Cardiorrenal (UCR) es un espacio asistencial que integra los servicios de Nefrología y Cardiología, diseñado para atender a pacientes con patologías que afectan simultáneamente al corazón y los riñones.
La UCR ha obtenido la acreditación oficial de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) y la Sociedad Española de Cardiología (SEC), certificando su cumplimiento de estándares exigentes en calidad asistencial, coordinación, seguridad del paciente, docencia e investigación.
Las patologías cardiorrenales incluyen la insuficiencia cardiaca con afectación renal, la insuficiencia renal crónica con repercusión cardiaca y la cardiopatía isquémica asociada a enfermedad renal.
Es crucial porque el deterioro de uno de los órganos puede empeorar el estado del otro. Un enfoque coordinado entre Nefrología y Cardiología mejora el pronóstico y calidad de vida de los pacientes.
Se destaca el funcionamiento de circuitos asistenciales integrados, protocolos conjuntos adaptados a la complejidad patológica, seguimiento estructurado mediante indicadores y una participación activa del personal de enfermería.
Desde su creación, la Unidad ha atendido a más de 60 pacientes, consolidándose como un espacio asistencial de referencia.