El Ayuntamiento de Galapagar ha comenzado la retirada de contenedores semisoterrados inoperativos en diversas zonas del municipio, como las calles Cerro Manchón y del Caño. Esta acción responde a una demanda vecinal para mejorar la higiene y estética urbana, ya que estos contenedores habían generado focos de suciedad y malos olores. La eliminación de estas estructuras obsoletas busca recuperar el espacio público y facilitar una gestión de residuos más eficiente mediante contenedores soterrados en funcionamiento. Esta medida forma parte de un plan integral para mejorar la imagen de Galapagar.
La Concejalía de Medio Ambiente de Galapagar ha iniciado un proceso para eliminar los antiguos contenedores semisoterrados que, debido a su estado de abandono e inoperatividad, se habían convertido en focos de suciedad e infecciones. Esta acción responde a una demanda histórica de los vecinos y busca mejorar la higiene y la estética urbana del municipio.
Retirada de contenedores obsoletos
Desde el 5 de febrero de 2026, el Ayuntamiento está llevando a cabo la retirada de estos contenedores en distintas áreas del municipio, específicamente en la calle Cerro Manchón y la calle del Caño. Estos dispositivos habían estado instalados desde 2022, pero llevaban años sin funcionar adecuadamente. La eliminación de estas estructuras es un paso necesario para abordar los problemas sanitarios que generaban.
La decisión de retirar los contenedores semisoterrados se fundamenta en varios aspectos clave:
La retirada de estos elementos forma parte del plan integral del Ayuntamiento para mejorar la imagen del municipio. El objetivo es sustituir este sistema por una gestión más eficiente y práctica, como son los contenedores soterrados que ya están funcionando correctamente en todo el casco urbano.
Con esta medida, Galapagar avanza hacia un entorno más limpio y seguro para todos sus ciudadanos.
Se están eliminando para garantizar la higiene y mejorar la estética urbana, ya que estos contenedores estaban inoperativos y en estado de abandono, generando focos de suciedad e infecciones.
Estaban ubicados en la calle Cerro Manchón y calle del Caño, donde habían permanecido instalados desde 2022 pero llevaban años inoperativos.
Los contenedores causaban acumulación de residuos fuera de los depósitos, generando riesgos sanitarios, malos olores y una imagen de abandono en las calles.
El plan incluye sustituir el sistema por una gestión de residuos más práctica y higiénica, utilizando contenedores soterrados que están en pleno funcionamiento en todo el casco urbano.