La Comunidad de Madrid se ha establecido como un destino clave para el cicloturismo, logrando un crecimiento del 17% desde 2023. Este aumento, según el Observatorio de Cicloturismo, refleja la combinación de naturaleza, patrimonio y desarrollo local. Itinerarios como la Vía Verde del Tajuña y el Camino de Santiago madrileño fomentan el contacto con el entorno natural y benefician las economías rurales. Aunque predominan los ciclistas jóvenes y masculinos, se observa un incremento en la participación femenina y en menores. El uso de bicicletas deportivas es común, y los visitantes internacionales representan el 8,7% del total, destacando procedencias como Francia, Reino Unido y Argentina.
La Comunidad de Madrid se ha posicionado en los últimos años como un destino clave para el cicloturismo. Esta forma de turismo, que integra la naturaleza, el patrimonio y el desarrollo local, ha visto un notable crecimiento del 17% desde 2023, según datos del Observatorio de Cicloturismo para 2025, elaborado en colaboración con la asociación CiclaMadrid.
A través de rutas como la Vía Verde del Tajuña, el Camino de Santiago madrileño y las sendas por la Sierra de Guadarrama, se fomenta un contacto directo con el entorno natural y se apoya la dinamización de las economías rurales.
El perfil del cicloturista sigue siendo predominantemente masculino y joven, aunque se observan indicios de diversificación. En 2025, cerca del 70% de los usuarios son menores de 45 años, destacando especialmente el grupo entre 18 y 30 años, que representa el 38,5% del total.
Uno de los cambios más significativos es el aumento en la participación femenina, que ha crecido del 11% en 2023 al 16,3% en 2025. Además, se ha incrementado la presencia de menores, quienes constituyen entre el 5% y el 10% de los usuarios, especialmente en entornos recreativos.
En cuanto a las bicicletas utilizadas, predominan las deportivas, tanto de carretera como de montaña, vinculadas a rutas de media y larga distancia. Según las encuestas realizadas, el 46,5% de los ciclistas comienza sus rutas desde su entorno cercano; un 23,3%