El deseo del presidente estadounidense Donald Trump de “apoderarse” de Groenlandia constituye un esfuerzo neocolonial por parte de un “sheriff” global que claramente no respeta la soberanía nacional de la isla y derechos humanos fundamentales.
En unos días Pedro Sánchez volverá a ser investido presidente del Gobierno. Necesitará a parte de la derecha más recalcitrante de nuestro país, la burguesía nacionalista vasca y catalana.