Como cada año, suelo reflexionar sobre aquel Enero negro de 1977 que viví en primera persona.
El secuestro sin precedentes en la historia mundial, tal como se llevó a cabo, del presidente venezolano Nicolás Maduro no solo constituye una intervención militar en un país soberano e independiente, violando los principios del derecho internacional, sino que también constituye una clara advertencia para todo el planeta. Una advertencia para todo líder insubordinado de cualquier país.
He decidido poner el título entre interrogantes para dar una oportunidad a la esperanza, aunque en el momento de escribirlo no observo demasiadas posibilidades para ello.
¿Tienes miedo de decir o escuchar un no? Imponer límites es una fuerza que debe confirmarse en la vida de ciertas personas. No importa el nivel de relación: amoroso, familiar, amistad o profesional cuando tenga falta de respeto, vidas decepciones, traiciones, manipulaciones, actos de rechazo y actitudes narcisistas, distancia o eliminación es la mejor respuesta. ¿Te ves con el coraje de salir de la situación en la que te encuentras?
Que la ternura, los valores y la razón afloren en una época desquiciada.
En memoria de Robe y Jorge.
Europa afronta una amenaza silenciosa que condiciona crecimiento, bienestar y soberanía.
En otra ocasión titulé mi reflexión de la misma manera. Fue el 26 de septiembre de 2016, nueve años atrás.
LA CONJURA DE LOS NECIOS
La falta de transparencia y una política de emigración incoherente alimenta el malestar ciudadano.
Los amigos de mis amigos han empezado a luchar, y sus enemigos se unen por una causa común; la batalla de los reyes ha comenzado.
|